21 de junio de 2018

D A M A



Les había comentado que estaba haciendo un trabajo en punto de cruz que me estaba costando más que la construcción del Escorial, aunque algunas entendieron que se trataba del propio Monasterio...
Pero no, para mí es una obra de arte que tiene más valor. Les cuento la historia.

En febrero pasado nos dejó DAMA, la perrita de mi hijo que tantas alegrías nos dio en sus quince años y mucha compañía me hizo cuando se quedaba en mi casa.



Así que decidí hacer algo de costura para recordarla siempre, y regalárselo a Gustavo por su cumpleaños en mayo. Pero me llevó más tiempo y más sentimientos de lo que yo pensaba...

En la página de DMC vi que podían convertir una fotografía en imagen para punto de cruz, y se me ocurrió enviar esa foto de Damita. Al pedir que sólo fueran 20 colores (que ya me parecían demasiados), la conversión se hace difícil para acoger las distintas tonalidades con tanto detalle.
Estas fueron las primeras puntadas y poco a poco se fue rellenando la cuadrícula de puntos y colores. Mi temor era que al final no se pareciera con Dama, pero creo que su mirada y su hociquito están muy logrados.





Me costó muchísimo rellenar los últimos huecos porque quedaban un par de puntos de distintos colores, y me confundía contando y llevándome por los signos explicativos, que se parecían todos. Llegué a tener hasta seis agujas enhebradas para facilitar el trabajo, pero lo normal es que justo necesitara los colores que no tenía enhebrados. En fin, cuando dí el último punto no me lo creía.




Otra historia fue decidir si el bordado lo convertía en un cuadro o en un cojín. Y cuando estaba decidida por lo último, no sabía si ponerle colores alrededor, hacer una especie de log cabin o no poner nada. Hice varias pruebas como pueden ver aquí.




Al final seguí el consejo de mi hija y dejé el trozo blanco de la tela de bordado porque resaltaba la imagen y solo le añadí un marco de color corinto, como la trasera del cojín.
Este es el resultado final




Bueno, no sé si me meteré en otro berenjenal de estos, espero que no, porque seguro que alguna dioptría perdí con el experimento, pero como dice la canción "valió la pena".
La fotocopia ampliada de donde iba copiando quedó hecha un desastre y apenas se distinguen los signos correspondientes a cada color. Juzquen ustedes...

Perdonen la calidad y la cantidad de las fotos que, aunque no reflejan la realidad, yo creo que quedó bastante bien, y lo que importa al final es que a mi hijo le gustó mucho el resultado y se ha quedado contento con el cojín que le hice.

30 de mayo de 2018

FIESTA!!



Hoy celebramos por aquí el Día de Canarias, así que en esta Comunidad estamos de fiesta.

Aprovecho para publicar, que ya ha pasado un mes desde mi último post. No crean que he estado parada en cuanto a costura se refiere, sólo que estoy haciendo un trabajo a punto de cruz que está durando más que las obras del Escorial.
Va a ser un regalo y todavía no lo puedo enseñar... Mientras, les dejo la foto del Monasterio terminado

Tengo ordenador nuevo, regalo de mi cumpleaños y me lleva mucho tiempo adaptarme a las novedades, y eso que todavía no he traspasado la información e imágenes del antiguo, pero poco a poco...
Por otro lado, he estado liada con mis exámenes de italiano, a los que me gusta dedicar tiempo porque ya estoy en un nivel avanzado. He preparado una exposición oral sobre un pintor que se llama Amedeo Modigliani, cuya vida y obra tan característica me parece muy interesante.

He terminado ya el curso, y espero tener más tiempo libre en el verano para dedicarme a mis costuras.
Y ustedes, cómo llevan la primavera?





30 de abril de 2018

NECESER DE VIAJE


Ya les conté en el post anterior mi viaje relámpago a Madrid, para el que llevé el último neceser que me había hecho en las clases de patchwork.



Un neceser bastante complicado a mi entender por los distintos departamentos que contiene, pero al mismo tiempo muy práctico.



Lleva unas cuantas cremalleras, pero gracias a las indicaciones de nuestra profe, no fue eso lo que me pareció más difícil.



Todas las costuras van pulidas con una cinta al bies y sólo me falta ponerle una trabita o percherito para poderlo colgar en la parte de arriba. Es algo así como esto



Aquí no lo he encontrado en ninguna mercería todavía, y aunque mi idea era buscarlo en Madrid, al final no pudo ser, por lo que tendré que seguir buscando para la próxima vez que lo utilice, o pedirlo a través de Internet.
De todas formas, si alguna sabe donde conseguirlo, le agradezco la información.
El proceso de unir todas las partes fue un galimatías, pero al final tanto mi hermana Montse como yo lo llevamos a buen término.





Montse lo hizo ensu color preferido, el violeta, aunque las fotos no hacen justicia de lo bonito que quedó. El mío es en color verde agua o turquesa claro, no sé... y utilicé las cremalleras que Alejandro va quitando a mochilas o maletas que ya no sirven. Yo no tengo tanta paciencia, así que se lo agradezco también.




Los patrones los sacó la profe Rosi de uno que ella se había comprado en la Península y nos gustó. Ella nos fue dando las indicaciones y poco a poco, lo hicimos. En honor a la verdad, sólo lo hemos terminado Montse y yo, las más aplicadas, je, je.
Para finalizar, yo le añadí al mío unos botones, que le dan el toque de color que faltaba, ja, ja.





17 de abril de 2018

DE MADRID AL CIELO...



Ha sido un viaje express... Nos avisaron a última hora de Mundo Senior para hacer un viaje cultural a San Lorenzo del Escorial, y no era cuestión de pensarlo mucho...
Al final Alejandro se resfrió emocionado con la nieve que le cayó un día que salió a correr, y tuvimos que estar unas horas en el Hospital porque le subió la fiebre, pero bueno, fue el último día, así que menos mal que disfrutamos los anteriores...
Una vista del Palacio Real desde el Teatro Real



Por supuesto, el Parque del Retiro, donde por cierto, hacía mucho frío



Y no podía faltar el símbolo madrileño del Oso y el Madroño en plena Puerta del Sol



Mary Carmen, de Cosoquetecoso, me había dicho que nos teníamos que encontrar o y la verdad es que le agradezco que hiciera lo posible, porque también tenía sus ocupaciones.
Fuimos a comer chocolate con churros buenísimos y nos reímos un ratito.
Igualita de simpática que en los videos tutoriales que hace, y J.C. o Mendrugo, del que soy lectora seguidora de sus escritos, un encanto.



Como no podía ser menos, me trajo unos regalitos estupendos, como este mug-rug (o como se llame)



La cesta típica que debe patentar con su caramelito, unos recogecables de distintos tamaños y una tela de ovejitas que es una monada, a ver en qué la utilizo.



Me recomendó varios sitios para comprar telitas y en un momento en que la guía nos dejó un ratito libre, aproveché y compré unas poquitas porque están a muy buen precio, si comparamos con las de aquí.



Me hubiera gustado quedarme con tranquilidad y disfrutar de todo lo que nos ofrece la capital, pero no ha sido posible, vamos a pensar que otra vez será...
Mientras, seguiremos diciendo aquello... "De Madrid, al cielo"




7 de abril de 2018

BOLSA MERIENDA Y ACOLCHADO



Sigo con el acolchado manual de la colcha que les enseñé AQUÍ, aunque muy lentamente y ya terminé la estrella central.
Aquí pueden ver como va quedando la parte trasera



Sigo haciendo trabajos pequeños entre puntada y puntada, como esta bolsa de merienda (o desayuno) que le hice a mi hija para que lleve un sandwich o lo que le haga falta.
Ella escogió una telita que tenía de frutas, muy apropiada para la ocasión, y como no le gustan muchos aditamentos, solo le puse la inicial aplicada, el cordón y el forro interior en tonos verdes.




También estoy haciendo un trabajo en punto de cruz que espero enseñarles pronto.